Sierra tembló y sorbió su nariz cuando la mujer terminó de contar en detalle lo sucedido con Stephen. Para Sierra que una madre hiciera algo como eso era inimaginable. No comprendía como una persona podía ser tan cruel, tan maquiavélico, tan brutal por no permitir que dos personas pudieran ser felices. No comprendía hasta qué punto llegaba la maldad humana, ni que existieran esas culturas o sectas en las que la desobediencia se pagaba con sangre. El dolor que Slava debió experimentar era incomprensible para Sierra, y ella entendía de padres imponentes. La historia de Slava tocó una fibra sensible que solo se removió con la historia de Styx. Era cierto que cada persona llevaba un infierno dentro del que solo él sabía. El infierno de Slava no se comparaba en nada con el de ella, pero entend

