57 | Yo no perdono

1490 Words

Esa promesa cruel de Sierra marcaba un antes y un después. Sierra cambió desde que el té le regresó sus memorias. Toda ella dio un vuelco de ciento ochenta grados, sin embargo, fueron las memorias de Styx la que la llevaron a ser la clase de mujer que sería, la que torturaría a su padre, la que no vería la diferencia entre el bien y el mal, y la que no dudaría un segundo en alzar la mano hacia el hombre que fingía ser su padre. La Sierra que le bajaba la cabeza a Cassio, murió, y en su lugar quedó alguien que estuvo dispuesta a quien Styx le clavara la daga en el pecho, y sangrar para ser perdonada. Quedó alguien dispuesta a rondar como un animal a Cassio, y dejar la puerta abierta para que el Inframundo fuera por él. Ya no había vuelta atrás, y mirándolo, Styx lo supo. La mano de Sierra

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD