—Creo que sí —Esther sonrió y Edwar exhaló un suspiro.— Va a depender de estos últimos resultados. Cuando te dije que saldrías caminando, no bromeaba, Ed. —Gracias Esther —sujetó las manos de su amiga y las besó. —No tienes que agradecerme. Sólo necesito que me cuentes toda la verdad. ¿Qué ocurrió entre tú y la esposa de Bodolf? ¿Por qué huiste con ella? Edwar comenzó a contarle desde un principio como ocurrieron las cosas entre él y aquella humana, como poco a poco y sin darse cuenta se vio involucrado con su cuñada y todo lo que pasó luego entre ellos. Esther lo escuchaba atentamente, analizando todos los hechos y palabras de su ex cuñado. Para la elegante mujer, aquella historia trajo a su mente algunos recuerdos de su relación con el pelirrubio… *** —No puedes desecharme como a

