Apreté los puños mientras me enderezaba para verlo de frente… - ¿Ailana?, que sorpresa verte de nuevo por este lugar, ¿Cuándo regresaste?, debiste haberme ido a saludar en cuanto llegaste, no sabia si estabas viva o no, me da gusto que lo estés, y sigues tan linda como siempre. Mi esposa no está, porque no me acompañas a la casa, te invito a tomar algo y recordamos los viejos tiempos – Estaba impactada, ¿acaso era real lo que estaba escuchando?, ¿había manera de ser más sínicos y desgraciados que esto?, no tenia palabras para responder, me quede con la boca abierta tratando de decidir cual grosería le diría primero. En ese momento estiro su mano para tocar mi rostro, pero antes de que incluso yo pudiese hacerme a un lado, una mano salió de la nada y lo sujetó con fuerza de la m

