Pues debo admitir que estaba equivocada, creí que Yuvén sería un príncipe mimado que no sabría hacer la gran cosa, pero he tenido que tragarme mis palabras una a una. Supongo que la manera de criar a un príncipe es muy diferente a la de una princesa, a nosotras nos enseñan a bordar, tejer, cantar, tocar algún instrumento, a vestirnos bonitas y comportarnos educadamente, mientras que a los hombres les enseñan ciencias, historia, diplomacia, combate y supervivencia. O al menos eso es lo que creo que le enseñaron al príncipe dragón, ya que ha logrado construir con bastante éxito una pequeña cabaña. No es un palacio, pero es perfecta, un buen techo y unas paredes firmes. Incluso pudo hacer una pequeña mesita y un par de bancos, además de una base para una cama con la madera que nos proveyero

