Tres semanas después. Habíamos pasados las últimas tres semanas follando cómo putos conejos, estamos más cansada de lo normal, estaba durmiendo poco, me dejó caer en la silla de mi oficina y suspiro, miro por el ventanal, el sol de la tarde se filtra lo que hace que la oficina tome un tono amarillo brillante, sonrió y me levanto de nuevo de la silla, cierro el portátil, tomó mi chaqueta y mi bolsa, apago la luz de la lámpara y salgo de la oficina cierro la puerta y le digo a mi asistente que no volveré hasta mañana, llamo el ascensor y sonrió, quiero darle una sorpresa a Logan, además a decir verdad quería dormir un poco, las puertas del ascensor se abren y entro en la caja metálica, las puertas se cierra y comienza a descender, observó cómo los números pasan y mis nervios se incrementa a

