Hoy me fui a casa de mi mejor amigo Javier, somos como hermanos siempre estamos juntos todo de mi vida él sabe hasta secretos que nunca le conté a nadie.
- Gabriel y como van las cosas con Ariana, te veo como la miras es impresionante no le sacas los ojos de encima, parece que un día te vas la vas a comer con los ojos.-dijo mi amigo
- Nada que ver eso ya fue antes cuando yo tenía 14 la quería, ahora solo la veo como mi hermanastra.-Le dije no muy convencido y el se dio cuenta.
- Aja si como digas.-me contesto
- Dale Javier me quiero ir.-le dije ya molesto.
- Ok ¿tanto la extrañas?-me pregunto riendo
- No es eso es que es tarde.-dije serio
Cuando llego, golpeo la puerta para que Ariana me abra la puerta, encima estaba muy nervioso pensando que Javier no diga nada fuera de lugar.
Pasaron un segundos y Ariana abrió la puerta, nos saludo y dijo que se iba a acostar ya que estaba cansada, se despidió de Javier y me dijo un par de cosas y se fue.
- Bueno te dejo amigo hablamos mañana y acordate de lo que hablamos.-dijo gracioso
- Cállate nos vemos mañana.-le conteste
Me puse a ver una peli y cuando me di cuenta Ari estaba yendo a la cocina le pregunte si quería ver una película y ella se quedo sorprendida al final me dijo que si yo solo sonreía como tonto.
Cuando se sentó a lado mío, le pregunte si tenía frio me dijo que si le dije que viniera más cerca mío lo hizo y me di cuenta que tenia sueño entonces le dije que se durmiera se recostó en mi pecho y se durmió era igual que un ángel durmiendo y esos labios tan tentadores la cargue en mis brazos y la lleve a su habitación.
- Te amo princesa.-Le susurré.
- Yo más-. Me respondió
-¿cómo?-pregunte sorprendido
- Que yo te amo Gabriel, desde el primer día.-me susurro dormida
- Bueno princesa ahora vamos a dormir.-le susurre
-¿quiero que te quedes?-me susurro
Cuando se fue despertando se fue acercando a mí y nuestros labios se rozaron mientras que el beso se hacía cada vez más intenso.
- Ariana te amo.-le dije mientras terminaba nuestro beso.
- Yo también, te amo Gabriel.
- Te amo, dormí princesa.
- Prométeme que te vas a quedar conmigo y no te vas a ir.
- Te prometo, Princesa
- Buenas noches Gabriel te amo.
- Yo mas princesa.
Cuando me despierto siento un brazo en mi cintura que no me deja moverme, empiezo acordarme todo lo que paso Gabriel me quería igual que yo no lo podía creer primero pensé que era un sueño verlo dormir es hermoso.
-Buen día princesa.- se despertó.
-Buen día.-le conteste acariciando su rostro.
-¿Como estas?-le pregunto