Volver

1232 Words

Me siento cálida y demasiado cómoda para despertar, pero alguien está sacudiendo mi hombro y no lo puedo eludir. —¿Qué? —cuestiono con fastidio. Resoplan. —Levántate, tu hermana está llamando. Abro mis ojos y veo a Kaled frente a mí, vestido y con el ceño fruncido. Me remuevo bostezando y él vuelve a resoplar. —Apresúrate. —Ya voy —gruño, pienso en reincorporarme, pero estoy desnuda y si me levanto mi cobertor se caerá—. ¿Dónde está mi teléfono? —Abajo. Bostezo. —De acuerdo, ya voy, dame un momento. Me levanto de la cama envuelta en mi sabana, Kaled se gira de forma apresurada y sale de la habitación. ¿Y a este que le picó? Anoche… Oh, dios. Anoche. ¿Lo soñé? ¡Tuvo que haber sido un puto sueño de mi mente febril! No es posible que todo aquello sucediera. No es posible.

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD