Jelena. Si había algo que siempre desee tener era a una persona que estuviera para mí a pesar de mis problemas y en definitiva podía sentir que Liam era ese chico. Liam era un chico maduro, lleno de mucha tolerancia y paciencia. Conocía mi pasado y eso no le importo, él se dedicó en hacerme sentir una chica totalmente diferente y eso me gusto. Eso me hizo sentir querida. Abrí mis ojos y vi frente a mí a Liam con una sonrisa en su rostro, sus ojos estaban sobre los míos. Pasó una de sus manos por mi rostro y acercó su rostro a mi para dejar un beso corto en mi frente. ─Buenos días pequeña ─murmuró ─Lastimosamente volveremos a nuestra vida normal de trabajo y universidad ¿Estás preparada? ─preguntó. ─No quiero volver a la universidad ─declaré colocando una de las almohadas sobre mi

