Nathan. La noche era joven y yo también era joven y eso significaba que tenía que beber, drogarme y hacer todas las cosas que debería hacer antes de morir. Me encontraba conduciendo de camino a una de las más famosas discotecas de la zona. Era famosa por que en ese lugar estaban las mejores chicas y sobre todo estaban dispuestas a una buena noche. Estacione el auto junto a un corolla blanco último modelo con unos rines de lujo y muy bien cuidado. Caminé en dirección a la entrada y no había fila por lo que di un grito al cielo ya que siempre esto estaba atestado. ─Nathan, cuánto tiempo ─soltó el seguridad y asentí. ─Ya necesitaba regresar nuevamente. El seguridad me colocó el cintillo y me adentré al lugar que se encontraba atestado de personas, caminé en dirección a la barra y p

