Narra Isaac Es la primera vez que estoy en un lugar como este, solo sé que unos de los hombres que se encontraban con nosotros lo trajeron aquí por ser desobediente. Es un lugar muy frío a pesar de ser verano, más aun teniendo en cuenta que me despojaron de mi ropa. —¿Te aburres, juguete? —me giré al escuchar la voz de Henlein—. Sé que el calabozo no es muy divertido, pero ya encontraré la forma de distraerte —abrió la puerta de metal que se encontraba frente a mí y entró—. ¡Fellner! —unos pasos rápidos se acercaron a él—. Ve y átale las manos y los pies, no quiero que forcejeé mientras lo uso —Fellner asintió, tomó las sogas que Henlein le dio, se acercó a mi para luego comenzar a atarme. —Lo siento —dijo casi inaudible, terminó de atarme y luego se apartó de mí—. Ya está, señor. Henl

