Cuatro años atrás: —Señorita —el doctor llamó la atención de Chloe mientras caminaba detrás de ella—. Debe permanecer unas horas más en observación. —Chloe —Cecil la detuvo—. ¿Qué te pasa? ¿Estás loca? Deja que te revisen. —No, ya me siento bien, solo me descompensé —le dijo y miró alrededor—. ¿Mi bolso? ¿Quién lo tiene? —Aquí está, pero debes volver a ese lugar, deja que te revisen bien para que no vuelvas a desmayarte. —Ya me siento bien, me voy a casa —le dijo Chloe mientras tomaba su bolso y lo abrió para ver en el interior si estaba todo, verificó que era así y sacó de su móvil, se dio cuenta que tenía varias llamadas perdidas de George. —¿Por qué no has dicho que estás esperando un hijo? —preguntó Cecil. Chloe levantó el rostro impactada de su interrogante, no por el contenido

