El resto de ese día Chloe no se dio la oportunidad de salir de casa. Travor le informó dos horas después de haberla dejado sola con Nahel que la ciudad había retomado su ritmo habitual, es decir, de calma y paz que se respira normalmente. Eso le dio cierta tranquilidad, la tensión de su cuerpo desapareció. El saber que George y sus hombres se habían ido de la ciudad le ayudó a recobrar la confianza de estar pisando seguro. Travor, que para ese día había planificado salir de paseo con ella, decidió no hacerlo por haber visto lo mal que se encontraba en la mañana. Chloe no pudo verse al espejo porque de verdad se sintió enferma, no tuvo oportunidad de hacerlo para ver con sus propios ojos lo que una falsa creencia pudo hacer de ella, lo mal que se sintió fue tan fuerte que la invadió un

