George avanzó hacia donde estaba Chloe. —¡Hola! —llama su atención, ella estaba distraída sentada en uno de los sillones dispuestos a espalda de la entrada al salón, llevaba una taza de té entre sus manos, se veía perdida en sus pensamientos. Giró lentamente para verlo. —Logan se quedó tranquilo —le dijo George en seguida, al ver que iba a preguntar algo, supuso que era de él por la expresión de su mirada. Aún recuerda sus gestos cuando algo atormentaba su cabeza en el pasado. George recordaba que en la época en la que eran uno para el otro, con un abrazo lograba calmar la tristeza y ansiedad que le producían las preocupaciones. En ese preciso instante deseaba hacerlo, pero siente aprensión de cometer recibír un rechazo de su parte. —¡Ah! ¡Qué buena noticia! ¿No? —dijo con duda y cu

