Si bien la rutina comenzó a ser parte de la vida de Travor y de Chloe, no así en el caso de Annede Gautier ni de George, pues con el pasar de los días en el caso de George ante la ausencia de respuesta del investigador, y en el caso de Anne ante el cambio tan brusco que dio el comportamiento de su hijo se vio obligada a tomar medidas un tanto drásticas. Sin importarle que estaba invadiendo el área de su vida profesional, la que él debía resguardar con celo porque de ello dependía mantener a sus empleados bajo la convicción de la seguridad que él debe mostrar a todos ellos y a su país en general, la misma dio un anuncio qué dejó a todos de cabeza. —¿Qué piensas hacer mujer? —le preguntó esa mañana su esposo. En el rostro del hombre se notaba cierta angustia aún cuando no sabía qué era lo

