Distraída Chloe llegó a su casa, se estacionó en entrada de esta sin cerciorarse que desde la distancia estaba siendo vigilada, no por alguno de los funcionarios que hubieren sido enviados por el mismo Travor. Al contrario, para Travor quedó perfectamente claro que ella no iba a aceptar que él le pusiera seguridad y menos si esta venía de funcionario que estaban destacados en su estación y con funciones específicamente asignadas que nada tenían que ver con cuidarla a ella. Cómo se sentía agotada pues la noche anterior no descansó como hubiera necesitado hacerlo, la demanda que arrojan las actividades que suele realizar con los niños que tiene asignados en su salón la dejó aún más agotado; por lo que, inmediatamente apagó el motor de su auto sin molestarse en mirar atrás llamó la atención

