cuando tenía 7 años me desperté y le conté a mi mamá que una señora vecina mía iba a morir, pues había soñado como en la calle se había caído y golpeado la cabeza, le di seña de quién era, mi mamá solo me respondió que estaba loca y que solo era un sueño, cuando regresamos a casa pues mi papá tocaba en un ministerio católico y ese día había un retiro al cual asistimos, pues independiente de la religión tenían mucho ambiente y me gustaba, regresando a casa en la calle había muchos carros fuera de lo normal, ella pregunto y le dijeron que la señora de mi sueño había muerto, yo me emocioné pues mi sueño se había echo realidad, lo que no sabía era lo que se venía después.
meses más tarde otro sueño, un accidente un Camaro y una camioneta familiar chocaban, había sangre, dientes, y 2 muertos, yo estaba ahí y cuando estaba por llegar la policía me desperté asuatada, días más tarde se cumplió en el mismo lugar del sueño, el mismo accidente y los 2 muertos, semanas después nuevamente otro más y así se fueron sumando día con día, accidentes, muertes
yo ya no quería dormir me daba miedo pensaba que yo estaba mal que no era una niña normal incluso que yo provocaba esos accidentes, ya no era divertido soñar, llega al punto de no querer dormir mis papás al igual que yo no entendían y les daba miedo, no sabían cómo ayudarme. así que decidieron llevarme con un sacerdote que en ese entonces estaba estudiando para ser exorcista, el me observó me hizo muchas preguntas y después de un largo silencio yo le dije,
"padre hay algo malo en mi??
me lo puede quitar?? yo no quiero ser bruja porque las brujas son del diablo y yo no quiero ser del diablo"
el solo se rió y me dijo que eso era una mentira un cuento que contaban las personas que lo que yo tenía era un hermoso don, con el cual si yo quisiera podía ayudar a muchas personas, y ahí con el comencé mi camino, no del todo pues un sacerdote no debe de hacer esto pero si me ayudó a entender que lo que tenía era algo muy especial