Llegué a la casa y al entrar miré a Ilán, tenía toda la razón cuando le dije a las chicas lo que les había dicho. Este hombre parecía un león enjaulado y si no había hecho una zanja en mi sala era porque no éramos dibujos animados o algo por el estilo. — ¿Qué quieres hablar conmigo? — él se detuvo — apresúrate que no tengo mucho tiempo, necesito ir a Manchester y ver que todo vaya en orden respecto a mi tía, no quiero que esté abusando de que no me encuentro en casa para que haga lo que se le viene en gana. — Lamento el golpe que te di el día de ayer, siendo sincero no era mi intención hacerlo y respecto a lo sucedido en tu camerino con Parker me gustaría hablar. — Sabía bien que al meterme en pleito de machos irracionales probablemente me iba a ganar mi piñazo así que no te preocupes p

