Marcos Las puertas del ascensor se abren en el estacionamiento del edificio y el gran lugar gris con iluminación baja parece un reflejo de mi interior. Ver a Lorena tan mal en la clínica dejó mis sentimientos conmovidos, pero lo que verdaderamente me genera angustia en este momento, es la expresión de tristeza y desilusión en la mirada de Sara cuando me despedí. ¿Y si esperaba que me quede con ella? No sería raro, fue una tarde difícil y soy su único amigo… “Amigo”, me recuerdo. La bronca que me genera mantener mi relación con ella solo en el plano de la amistad hace que junte las fuerzas necesarias para avanzar hacia la moto y dirigirme al Centro de salud donde me espera Malena. En el corto trayecto no puedo sacar de la mente los minutos previos a salir de casa. Estábamos en la mesa, e

