Los minutos pasaron lentamente hasta que el joven abrió la boca buscando aire - ¿Björn? - le preguntó acariciando su cabeza con la mano temblorosa al ver que abría los ojos con dificultad y la miraba.
- Estoy bien - le dijo con voz rasposa levantando el brazo como si pesara mucho para poder acariciar su espalda.
- ¡No respirabas! ¡Casi no podía sentirte! - le gritó cubriéndose la boca con las manos comenzando a llorar de nuevo.
- Ya estoy respirando. - le dijo con una sonrisa – No pasa nada. - La vio asentir, pero no dejaba de sollozar, preocupándolo - ¿Wen?
Björn miró a la pareja de ancianos confundido.
- ¿Ustedes me vieron? - el pánico se filtraba en su voz.
- Todo está bien, camarada. - le dijo Tom con una sonrisa ayudándolo a acomodarse en las almohadas al tiempo que June abrazaba a Wen para contenerla - Una crisis al parecer.
- ¿No les hice daño?
- Sólo nos asustaste, chico. - le dijo sonriendo - Brillabas como una bombilla. Tu esposa te ayudó. Buena chica.
El joven miró a Wen con una mirada escrutadora. Por el dolor que sentía en todo el cuerpo y el agotamiento por las visiones que lo inundaron parecía un rebote, pensó Björn y el que Wen haya podido controlarlo y traerlo de regreso sólo indicaba que la conexión era tan fuerte como imaginaba. ¿Pero por qué el rebote ahora? Porque estaba negando la conexión que tenían; por esconderla de ella por miedo a que cambiaran las cosas y no pudiera entregarla; por miedo a reconocer que estaba enamorado de ella y no quería perderla como había dicho Tom. Su cabeza era un caos y le dolió intensamente. No podía encontrar la respuesta ahora.
- ¿Cómo supiste que hacer? - le preguntó haciendo que levantara la cabeza del hombro de June y lo mirara.
- Te rodeé con mi energía como me enseñaste. - le explicó tímida moqueando y limpiándose las lágrimas - Y sólo recé porque te quería de regreso. No respirabas. No quería que sufrieras dolor así es que lo tomé. Lo tomé para mi para que estuvieras bien y mi energía lo hizo desaparecer.
Björn extendió el brazo para llamarla y la joven se movió escondiendo su rostro en su cuello mientras lo abrazaba aún de rodillas en la cama.
- Nos iremos en cuanto pueda moverme - les dijo serio rodeando a Wen con los brazos- Lamento mucho que hayan pasado por esto…Nunca quise… Debo haber estado realmente estresado por todo lo que ha pasado - y por todo lo que estaba ocultando, resistiendo y negando, pensó y su voz se quebró al hablar, estaba realmente avergonzado.
- No he dicho que deban marcharse… - le dijo Tom sintiendo al gesto de su esposa - Aún es de noche y no podrán salir con este clima.
- Pero nosotros no somos como ustedes… - le dijo Björn confundido - Podría volver a tener una crisis, no quiero…
- Tuviste una muy grande, chico y lo manejaron bien. - le dijo indicando a Wen - Tu esposa, a pesar de estar asustada, pudo ayudarte a controlarte. Mientras ella esté contigo, todo estará bien… - su voz sonó extraña e intensa para el joven. No sabía si se lo estaba diciendo a él o a si mismo ya que percibió emociones antiguas.
El guía giró la cabeza para observar el rostro de Wen para agradecerle, pero se quedó congelado, atrapado en esos ojos grandes que lo miraban con confianza y ansiedad. Si esos ojos le mostraban su reflejo como ahora, podría quedarse así por siempre. Se sintió fuerte, poderoso, admirado, seguro ¿De esto era lo que hablaba Tom cuando le contó su historia? A la mierda. Estaba totalmente jodido.
June se levantó de la cama y caminó hacia su esposo con una sonrisa advirtiendo la situación.
- Vamos cariño. - le dijo - Traten de dormir - Mañana los llevaremos a la ciudad.
- Gracias. - dijo Björn conmovido.
- Vi a muchos como ustedes cuando trabajé como enfermera. - les dijo abriendo la puerta - Conocí gente maravillosa y unos que sólo podría llamar basura. Eso pasa en todas las comunidades. El que tengan habilidades diferentes no los hace menos humanos. Si Tom no hubiera confiado, no los habría traído a casa - se rio dándole un beso rápido - Es bueno juzgando a la gente y confío en él. No tienen que preocuparse por nosotros. Son bienvenidos.
- Gracias June - le dijo Wen bajándose y abrazándole con fuerza sorprendiendo a Björn. Generalmente la joven desconfiaba de los Norm y ese gesto espontaneo era muy valioso - De verdad. Gracias.
- Duerme, cariño - le sonrió - Pasaste un buen susto.
La joven asintió obediente entrando a la cama al tiempo que la pareja se iba cerrando la puerta tras ellos y Björn abría el brazo para que se cobijara.
- Te besaría para agradecerte, pero me duele todo - dijo sonriendo, estrechándola contra su cuerpo y besando su frente - Te prometo que cuando despierte te lo recompensaré.
- Gracias por regresar. - murmuró Wen cerrando los ojos apoyando la cabeza en su pecho escuchando su corazón hasta que el cansancio le ganó y se durmió.