Cuidados Inesperados
- Wen - escuchó la voz de Björn llamarla cerca de su cabeza - Llegamos - le dijo el guía mientras se enderezaba para mirar a su alrededor. Estaban en la cabina del camión en tanto Tom caminaba hacia la entrada de una casa de dos pisos estilo rural rodeada de pasto y árboles con un sendero que llevaba al camino de tierra que conducía a la casa y ahora estaba despejado de nieve.
- Me dormí, - le dijo avergonzada - lo siento.
- No te preocupes. - le dijo con una sonrisa - Me entretuve con la vista.
- Eso es bueno - le dijo restregando sus ojos aún adormilada sin entender que era a ella a quien el hombre observó todo el viaje.
- ¡Cariño! - se escuchó la voz de Tom llamando a su esposa - ¡Tenemos invitados!
La puerta se abrió de golpe y una mujer de unos sesenta años se asomó a la puerta al tiempo de que Wen y Björn bajaban del camión.
- Hola - dijo sonriente abrazando a su esposo - Vaya. ¿Qué les pasó?
- Nos robaron. - dijo Björn rodeando a Wen por la cintura - Vamos a Night Wind. Tom se ofreció a acercarnos.
- Oh, que desastre. - les dijo la mujer abrazando a Wen - Pasen - miró a su esposo - Llévalos a la habitación de arriba para que puedan asearse. Buscaré algo de ropa para que se cambien. La cena estará en dos horas por lo que tienen tiempo de sobra.
- Gracias, señora - le dijo Wen entrando a la casa admirando el estilo campestre.
- Llámame June, cariño.
- Soy Wen y el es…
- Soy su esposo, Björn. - se adelantó el joven estrechando la mano de la mujer.
La joven lo miró, pareciendo incómoda, pero bajó la mirada siguiendo a Tom escaleras arriba. Observó fotos en el descanso de la escalera de la pareja colgando de las paredes y a lo largo del pasillo que terminaba en una pared con una ventana que daba hacia el frente de la casa. Tom caminó hacia la habitación del fondo y abrió la puerta.
- June vendrá en un momento. - les dijo con una sonrisa haciéndose a un lado para dejarlos entrar - Esa puerta lleva al baño. Hay una ducha y tina para que lo usen con comodidad. Toallas y más mantas en el armario.
- Gracias, Tom - dijo Björn estrechando su mano - Gracias por ayudarnos.
- Somos camaradas. - le dijo con una sonrisa guiñándole un ojo señalando a Wen para que Björn comprendiera - Tenemos que ayudarnos.
- Camaradas… - dijo con una suave sonrisa viéndolo cerrar la puerta tras él.
Wen se giró para observar la habitación, un escritorio y una silla, una cama grande, una cómoda con cajones, un armario.
- ¿Qué es lo que pasa? - preguntó el joven cuando ella no se volvió a verlo. Caminó hasta que quedó frente a ella - ¿Y bien?
- ¿Por qué sigues diciendo que somos esposos? - le preguntó ansiosa.
- Primera lección de integración I - le dijo cruzando los brazos.
- Utiliza las expectativas del objetivo para anular la resistencia y lograr la integración. - contestó la joven sin dudar.
- Buena estudiante - la elogió - La camarera y los que nos ven, piensan que somos pareja. Es una zona rural, aislada. Más tradicional. Hay menos resistencia si dijo que eres mi linda esposa.
- Entiendo - le dijo - Lo tendré en mente.
Björn sonrió con emociones encontradas ante su propia explicación. No le diría a Wen que cuando entraron en la cafetería, los hombres la miraron con pensamientos llenos de lujuria y eso le hizo hervir la sangre. Mientras el vínculo estuviera activo, la necesidad de estar cerca del otro por la conexión sería intensa, pudiendo provocar sentimientos de posesividad ante otro que quisiera tomar a tu compañero. Pasando como su esposo podría manejar la conexión sin que Wen se diera cuenta.
- Ve al baño - le dijo a la joven mientras se sentaba en la cama - Esperaré a June con la ropa para que te cambies.
La joven asintió abriendo el armario para sacar toallas y entró en el baño cerrando la puerta entre tanto June llamó a la otra.
- Traigo los cambios de ropa. - le dijo a Björn cuando éste le abrió - Creo que esta ropa de Tom cuando estaba más delgado te quedará. - soltó una risita - Esto es para Wen.
- Gracias, June - le dijo - Se lo entregaré.
- La cena estará lista alrededor de las 20:00. Los esperaremos abajo.
- Bien - le dijo cerrando la puerta para dejar la ropa sobre la cama y caminando hacia el baño. Probó la puerta y esta se abrió sin dificultad - Wen - dijo entrando - la ropa llegó.
Björn se detuvo a medio andar. Wen estaba en la ducha separada solo con una pantalla de vidrio. El agua se deslizaba por su cuerpo haciéndolo tragar saliva al tiempo que sentía como su m*****o se endurecía dentro de sus pantalones.
- Al diablo, - se dijo en voz alta desnudándose con rapidez y entrando a la ducha tras ella.
- Kyaaaa - exclamó Wen casi resbalándose al girarse cuando sintió su erección presionando sus nalgas - ¿Qué haces Björn? - le preguntó cuando el hombre la aferró por la cintura para que no se cayera.
- Casi caes. - le dijo sin soltarla
- Me asustaste. - le reclamó - No creí que nos bañaríamos juntos.
- Se me ocurrió en último minuto. - le dijo con una sonrisa pícara - Te enjabonaré
- ¿Por qué eres tan amable conmigo? - le preguntó desconfiada dejándose enjabonar por Björn.
- Después de realizar el toque del guía, puede ocurrir que necesitemos más cercanía. - explicó teniendo cuidado con sus palabras - No se tú, pero me gustó el sincronizar nuestras habilidades. Se sintió bien.
- ¿Lo que sentí anoche pasa con todos los guías?
- No. No es algo común. - dijo el joven deteniendo al esponja a medio camino de sus senos.
- Oh, es complicado. - dijo en voz alta - Podría volverme adicta a ser guiada.
- No lograrás esa reacción con cualquiera. - le dijo de pronto posesivo y los flash back de su cuerpo retorciéndose por los espasmos del orgasmo, sus gemidos cuando lamió los senos y la energía de sus habilidades combinadas inundaron su mente. Eso era sólo para sus ojos. Solo él podía tener esa vista de ella.
Björn activó sus poderes atrayendo a Wen con las estelas de llamada que la envolvieron, activando la necesidad de contacto, rodeándola con su poder.
- Ya estoy excitada - le dijo mirando hacia otro lado, avergonzada - No necesito que hagas eso. Vi lo que pensaste.
- ¿Lo viste? - preguntó rígido.
- Técnicamente no es verlo, pero puedo sentir el deseo cuando piensas en mi y tus ojos dicen el resto.
- ¿Mis ojos?
- Tienes un rostro muy expresivo, Björn. - le dijo con una risita divertida - Es cómo si me dijeras que quieres follarme.
- Oh, vaya. Lo siento. - le dijo avergonzado - Lo haces sonar muy crudo. No quise incomodarte.
- No lo haces. - le dijo acariciando su mejilla con suavidad - Me halagas. Nunca había visto ese deseo en un hombre y que no quisiera hacerme daño.
- ¿Alguien te lastimó? - preguntó con cuidado cuando la vio suspirar.
- El encargado del Centro… - dijo al fin - Cuando no tuve compatibilidad a los quince, usó sus habilidades con el pretexto de ayudarme. No lo hizo - sus ojos se oscurecieron - A los dieciséis me violó.
Björn se tensó y los músculos de la mandíbula se marcaron ante la revelación.
- ¿Qué hiciste? - le preguntó.
- Nada. - le dijo encogiéndose de hombros- El es un guía y yo un esper.
- El ser un guía no significa que podamos lastimar a otros. Los esper nos necesitan para estabilizarse y controlar sus poderes y nosotros los necesitamos para centrarnos…Somos dos piezas de un todo. Oh, Maldición… - dijo pasándose la mano por la cara - Allen tenía razón - Desde que estaba con Wen sus emociones, pensamientos eran más estables. No necesitaba canalizar sus propios pensamientos para calmarse y centrarse. Con ella, parecía fluir en una corriente tibia.
- ¿?
- Es una guía que a veces es una espina en el trasero. - dijo al fin haciéndole reír.
Björn la rodeó con los brazos y la besó.
- Quiero tomarte, Wen - le dijo con voz ronca - Déjame estar dentro de ti.
- ¿Me guiarás?
- Si lo pides. - le dijo sonriendo sobre sus labios.
- Quiero que me guíes, Björn - pidió acercándose a él para rozar piel con piel.
- Tomaré todo de ti. - advirtió - Activa tu energía. Ven a mi, esper - le dijo volteándola al tiempo que la hacía apoyarse en la pared para penetrarla por detrás - Tenemos poco tiempo, pero haré que te corras.
- Björn... - jadeó cuando las embestidas comenzaron a ser mas profundas tocando los puntos sensibles en su interior.
- Mierda - le dijo concentrado en las sensaciones mirando la unión física - Estoy dentro de ti por completo y quiero más. Me estas apretando mucho, es jodidamente perfecto. - la sujetó de las caderas para asegurar la posición - Te vas a correr pronto. Usa tu energía en mi como te enseñé. - le pidió - Has que me rinda a ti por completo. Es el esper el que controla al guía, cariño. Tu tienes todo el poder sobre mi. - gruñó pensando en que era él el que iba a necesitarla. Esta conexión era como una droga. Iba a volverse adicto a ella.
El joven gimió cuando los espasmos liberaron su semen dentro de ella al tiempo que Wen llegaba al orgasmo apretándolo aún más con los antebrazos brillando. Respiró profundo inclinándose para besar su hombro y luego el tatuaje que lo representaba.
Era suya, aunque estuviera por dejarla ir.