Iris dio un paso hacia él. —¿Selene? ¿Ha vuelto? —No. Selene se fue con Darian por voluntad propia. No la quiero de vuelta. Esto es otra cosa. Cassian pasó una mano por su cabello, desordenándolo, un gesto tan humano, tan fuera de lo que ella esperaba de él, que Iris sintió que el suelo se movía bajo sus pies. —Es mi hermana. Elara. Iris parpadeó, confundida. —¿Elara? ¿Qué ha pasado? —En el banquete, durante la celebración, Elara bebió más de la cuenta. Demasiado. Y en un momento de... desinhibición, reveló secretos de la familia a un desconocido. Secretos que no debían salir de estas paredes. El silencio que siguió fue tan denso que Iris podía sentirlo en la piel. —¿Qué secretos? —preguntó, aunque en el fondo sabía que la respuesta sería peor de lo que imaginaba. Cassian la miró

