Mi tío había despertado el temor de tiempo en mí otra vez, no había sentido su mano abofetearme después que rechacé el compromiso con Luka hace siete años atrás. ¿Casarnos? Al parecer ese compromiso nunca se disolvió ante ellos. Luka y yo pensábamos tener el control de esta situación pero al parecer no es así. ¡Qué tonta! Pensé que ya tenía las riendas de mi vida en mis manos, pero perfectamente me queda claro que él siempre querrá imponer ante mí.
Fui realmente estúpida al no entender las palabras de mi tío; de que ya estaba escrito mi matrimonio, pero como siempre, no le importa lo que piense o lo que sienta.
Estaba terriblemente avergonzada de lo que Luka acababa de presenciar, sé que quería entrometerse pero con la mirada le grité desesperante que no lo haga y gracias a Dios no lo hizo.
Parece ser que conoce la calaña de mi tío a la perfección también. No quiero verlo en estos momentos a los ojos. Realmente estoy apenada de lo que mi irresponsable actitud había causado.
Mi tío se despide de la mano con Luka, luego se voltea a lo lejos y mirándome con los ojos fríos y secos como siempre, me dice saliendo del lugar: “Nos vemos luego, así que compórtate Keyra”.
[Luka]
Esa escena delante de mis ojos, me hizo querer golpearlo con la doble intensidad de como la abofeteó. La ira me carcomía por dentro mientras la mirada de ella me decía que me detenga y que no haga nada.
La noticia que nos acababa de dar no puedo negarlo, me hizo muy felíz pero a la vez me puso perturbado porque no sabía lo que pensaba ella. Sé que me quiere y que me aprecia, sin embargo, ¿me amará lo suficiente como para casarse conmigo?
Cuando salió el frívolo hombre de la oficina, ella se desmoronó completamente y comenzó a llorar de los nervios. Al parecer quiso mostrarse lo más fría posible pero ya que se había ido, no lo aguantó más. Verla así frágil y vulnerable me ha hecho siempre querer protegerla y esta vez no pude hacer nada para evitar ese golpe en su pequeño y delicado rostro . Mi ira y todos mis malos pensamientos se desvanecieron por ese momento.
Me acerqué la abrace fuertemente en mi pecho para que se desfogara como siempre lo había hecho.
–¿Sabes que siempre estaré aquí verdad? –le dice con voz confortante y dulce.
–Lu... Luka, ¿por qué eres tan bueno conmigo a pesar de haberte hecho tanto daño en estos años? –responde Keyra con voz temblorosa e insegura.
–No me importa todo lo malo que haya pasado, al final de cuentas me bastaba que estés solamente a mi lado. Verte sonreír y amarte a bajo voces es lo único que he podido hacer, pero aún así no me rendiré contigo fácilmente, haré que me ames Keyra. ¡Lo haré! No quiero que me des una respuesta en estos momentos pero piénsalo bien si serás capaz de realizar ese matrimonio.
–Lukaa…
Los ojos de Keyra se inundan completamente de dolor y culpa, ese hombre la amaba tanto que había soportado demasiado por ella. Aún así hasta el final él le seguía diciendo que la amaba, Keyra enormemente conmovida solo se queda llorando con impotencia en sus brazos.
[Keyra]
Ya era suficiente de una Keyra insegura, me había propuesto a pensarlo muy bien en tomar una relación enseria con Luka. No podía negar que Ren aún rondaba en mi cabeza pero como había dicho antes, lo único que nos une entre nosotros es una atracción física sin sentimientos de intermedio o al menos esa es la conclusión a la que llegué y me mantendré firme.
Después de explicarle cómo sucedió la situación entre Ren y yo aquella noche, aunque ya no había justificación de mi parte decidimos ya no volver a tocar el tema otra vez. Luka y yo no nos veíamos tanto porque nos mantuvimos ocupados pues era un tiempo en la cual la demanda de trabajo subía inevitablemente. A pesar de ello nos llamábamos y mensajeábamos a montón.
En las siguientes reuniones con los Densen en la que debía ver a Ren, yo lo ignoraba por completo y me iba de inmediato sin alejarme de Luiza que estaba siempre alerta a mi cuidado. Otras veces también incluso llevé a Hendrick y Lyn para que hicieran la exposiciones de trabajos, con más personas menos contacto me dije a mí misma.
…
[Lyn]
Estoy algo cansada, los grupales de la universidad y un nuevo comienzo de trabajo con Keyra sobre los Densen ha ajetreado totalmente mis días. Sé que las cosas están algo turbias con el comportamiento de mi Key, lamentablemente no puedo pasar tanto con ella, debe ser duro en el caos mental en la que aún se encuentra metida.
Debo buscar la oportunidad de hablar con ella y darle sus respectivas resondradas, la quiero como una hermana mayor a ella y a Luka y no puedo excluir a Luiza, todos son mi familia ahora, la familia que nunca tuve.
Hendrick también está formando una parte importante en mi vida, desde aquella vez que se acercó a mí a darme ánimos por la desaparición de Key, despertó en mi como cosquillitas en mi estómago, que lo siento cada vez que me da una sonrisa.
Es un hombre poco expresivo y de pocas palabras pero cuando tiene que decir algo dice las palabras más exactas y directas que puedas escuchar. Keyra lo encomendó a que se haga cargo de mí en la empresa, hasta ahora he aprendido mucho a su lado, soy como su pequeña secretaria se podría decir.
Hoy, 3 de mayo, es su cumpleaños. ¡Wao! cumplirá ya treinta años, no tenemos tanto de diferencia, bueno eso creo, solo nos llevamos por casi seis años. Qué rápido se pasó el tiempo, ya lleva aquí trabajando más de un año .
Hoy tuvimos una cena a su nombre; nos reunimos Luka, Keyra, Luiza y yo. Nos fuimos a un restaurante lujoso y brindamos su segundo cumpleaños junto a la empresa. La primera no lo pudo pasar así porque en esos tiempos él había tomado ese mes completo de descanso y bueno aún no lo conocía tanto, solo de vista, así que lo pase desapercibido también.
Era un día especial así que lo quise sorprender; le compré un reloj con mi ahorros de todo el mes, uno caro y muy hermoso. Pero por alguna razón en todo el día no lo vi nada emocionado, bueno siempre mantiene una cara sin expresión pero sin embargo hoy se pudo percibir una enorme tristeza proveniente de él.
Hubo un momento que decidió tomar un poco de aire fuera del restaurante, entonces me dije a mí misma que era la oportunidad de entregarle su regalo.
Me levanté diciendo que iba al baño pero me desvíe rápidamente para encontrarlo. Salí y se encontraba en un callejón que estaba al costado del restaurante conversando por teléfono y fumándose un cigarrillo, es la primera vez que lo veo fumando de seguro está tensionado o algo así.
Me acerqué suavemente para asustarlo cuando de pronto escucho que él con la voz sobre esforzada dice: “Mamá tranquilízate, papá llegará pronto y yo también, ¿sí? Duerme, María está preocupada porque no puedes dormir, toma tu medicamento y descansa nos vemos luego”, veo minuciosamente unas lágrimas caer sobre su rostro cuando cuelga la llamada y mientras botaba la colilla de cigarrillo de su mano, se recuesta en la pared mirando hacia la sombría oscuridad del cielo y con la voz entrecortada suavemente exclamó:
“Dame Fuerzas Papá”.
No sabía que decir, ese hombre que casi siempre está serio sin ninguna expresión en el rostro de alegría o de tristeza, estaba llorando delante de mí silenciosamente, me propuse darle ánimos así como una vez él hizo conmigo.
Esperé unos minutos que se calmara y entonces me acerqué asustándolo con mi inesperada presencia .
–Eh, Lyn que sucede –habla tratando de esconder su pena.
–Quise entregarte esto. ¡Felíz cumpleaños! –replica suavemente abriéndole la cajita del reloj.
–¡Vaya!, es bonito, gracias.
–Sí… –responde con la voz tímida observándolo fijamente a los ojos.
Hendrick se incómoda un poco y esquiva la mirada.
–¿No estás bien verdad?
–¿Por qué lo dices? –responde él.
–Lo escuché todo…
Decidí ser sincera pues creí que él quizás querría desahogarse sobre ello.
Pero un silencio nos invadió por unos segundos entonces de inmediato decidí romperlo.
–Hendrick, puedes contar conmigo. Vamos, dime... ¿Por qué en un día tan importante estás así de triste?
Él con la mirada perdida y no tan seguro de hablar del tema, suspira débilmente y se abre con ella.
–Mi madre está en un centro psiquiátrico, lucha con su enfermedad desde hace años, pero antes era suave y controlada desde casa. No obstante su condición empeoró cuando el año pasado mi padre falleció.
»Tuve que viajar en aquel entonces a New York a verla y a hacer el funeral también. Ella perdió completamente la razón y piensa que está en casa todo el tiempo esperándonos llegar, sin embargo está bien cuidada en uno de los mejores hospitales por el cual me esfuerzo en pagar. Estas clases de llamadas son casi seguidas y es así que lo sobrellevo hasta ahora. Ayer se cumplió el día de fallecimiento de mi padre, quizás por ello hoy estuvo más nerviosa de lo normal, y bien…, es por eso que para mí no es un grato día que digamos.
Me sentí muy aturdida con todo las cosas delicadas que me estaba contando, debe ser complicado para él y entiendo a la perfección lo que se siente. Después de lo que me sucedió hace años tuve problemas serios conmigo misma pero que al final los pude afrontar, a pesar de ello aún me quedó un trauma excesivo hacia los hombres.
No puedo estar menos de un metro cerca de alguno, me invade la ansiedad y me da un ataque de nervios, es como si sintiera que me harían daño y aunque no sea así, es difícil controlar mis pensamientos.
Con las únicas personas con quién puedo permanecer tan de cerca es Luka e incluso también él, que por alguna razón me derrama mucha confianza.
No podía dejar de sentir un punzón en mi corazón al verlo de esa manera, entonces me acerqué a él tímidamente y él con el conocimiento de mi trauma, se sorprendió abriendo sus ojos achicopalados cuando lo envolví con mis delgados brazos diciéndole: “Todo estará bien”.