Cualquiera pensaría que luego de aquello los problemas acabarían, pero lo cierto es que tengo el presentimiento de que los problemas apenas comenzarán. No sé ni cómo categorizarlos. Una vez que llego a mi casa, me encierro en mi cuarto sin dar explicaciones. No sé cómo mi mamá se enteró de lo del arresto de Andrés, pero ha insistido un par de veces en preguntarme cosas que solo logran que me duela la cabeza. Al parecer, mi primo igual pasará la noche en la comisaria porque aunque Carlo retiró la denuncia, por cuestiones “de seguir ciertos procesos”, Andrés será liberado mañana. Por lo pronto, me limito a acostarme sintiendo el cuerpo pesado. ¿Por qué mi novio no me llamó a mí? ¿Por qué llamó a Eliana? Apago mi teléfono ante las llamadas insistentes de mis tíos y me duermo. Me despierto

