12

1248 Words

Es sábado, el día de la bendita fiesta y digo bendita para no soltar una palabrota. Me encuentro esperando a mi primo sentada en un banco de madera que está en el pequeño porche de mi casa. Opté por un vestido n***o manga larga. Uno de los más recatados que tengo. Literal pasé una hora o más tratando de decidir qué ponerme. Estuve a punto de escribirle a Andrés un par de veces para decirle que no iba a acompañarlo, pero como le había dicho que iría, pues me contuve. Claro, si al caso vamos, tampoco es como que iba a dejarlo solo porque invitó a Eliana. Y sí, el jueves cuando fui al trabajo, mi mejor amiga llegó tarde y con una gran sonrisa en su rostro. Me contó que había estado con mi primo y por desgracia, no omitió ningún detalle. Siempre hemos sido muy abiertas, nos contamos nuestr

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD