Al regresar al palacio por la tarde, lo hice acompañada de Aurora y Luciano, el porque es uno de los candidatos a Rey. Me dijo que su padre lo vio como una buena oportunidad, además nosotros habíamos comentado que nos queríamos casar de grandes, lo vio como una buena oportunidad y matar dos pájaros de un tiro. Era gracioso pensar en tener al señor David como suegro.
—¿En que estas pensando? —Pregunto Luciano de repente y yo negué con la cabeza.
—Solo pienso en lo horrible que va a ser mi vida por los próximos no se, seis meses. La verdad es que esto no creo que vaya a gustarme —Dije poniéndome las manos en la cara y Aurora puso su mano en mi hombro.
—Piensa el lado positivo, tendrás muchos hombres guapos queriendo cortejarte. Podrás estar con uno o todos a la vez, nadie va a juzgarte —Murmuro ella sonriendo, Luciano le dio una mala mirada y ella solo sonrío mas ampliamente.
—Esa si es positivo, ¿Quieres mi lugar Aurora? —Le pregunte sonriendo y ella asintió.
—Claro que si —Dijo sin mas, es una desvergonzada, eso esta claro.
—No, no quiere —Dijo Luciano al mismo tiempo que ella, eso me causo bastante gracia.
Llegamos a la sala del trono, donde mi madre se encontraba esperándome, algo alejada de los veinte hombres que allí esperaban. La verdad es que si me sentía bastante nerviosa, no estaba acostumbrada a la idea de tener que estar con variados hombres. Pensar en la idea de tener a esos chicos compitiendo por la corona e intentando ganarse mi corazón, realmente me incomoda.
Vi a los chicos frente a mí y mis nervios crecieron todavía mas. Pero tenia que intentar reforzar eso, soy la Princesa heredera después de todo, no puedo permitir que algo como esto me haga flashear como niña de primaria. Me acerque hasta mi madre, quien claramente lucia tranquila y calmada.
—Tus hermanos se encargaron de elegir a los candidatos, si tienes una queja; dialógalo con ellos —Dijo madre riendo, yo solo asentí con la cabeza y tome la hoja para ir directo a lo que serian las personas.
Todos me miraban atentamente y yo solo pensaba; “¿Cómo mierda me meti en esto? La verdad, no tengo idea, pero ahora no hay marcha atrás y debo enfrentarlo como una Reina, bueno… una futura Reina. La realidad puede ser muy dura a veces y claramente conmigo lo estaba haciendo.
—Buenas tardes —Murmure con la voz nerviosa— Imagino que todos sabemos porque estamos acá y espero que ustedes lo supieran de antemano, porque yo me entere hace apenas unas horas —Dije con gracia, a lo que muchos respondieron riendo.
El ambiente habia dejado de estar tan tenso y se podia sentir mas calido y normal, como si ya no estuvieramos tratando de impresionar a nadie o de fingir algo que claramente no nos emociona. Me gustaba tener una conversación mas amena y me esforzaba porque eso fuera posible.
—Los cinco chicos que vivirán en el palacio por algunos meses, no se cuanto la verdad, fueron elegidos por mis hermanos menores, a enojarse con ellos —Aclare antes de que los problemas comenzaran— Comenzare a nombrar; Alex Hernández, Lucas Martínez, Luciano Gambidi, Mariano Herrera y… el ultimo no esta —Dije lo ultimo mirando a mi madre, esta miro a mis hermanos y ellos se rieron incómodos.
—Lo siento hermana, creo que Sofía se olvido de escribir el nombre —Me susurro Eiden a un lado y esta le dio un golpe en el hombro.
—No mientas, tu te olvidaste —Contraataco ella y ambos comenzaron a pelea.
—Me da igual quien se equivoco, solo denme el bendito nombre —Espete molesta, todas las miradas estaban en mi y yo solo sonreía incomoda.
—Aquí tienes —Dijo mi hermana pasándome un pequeño papel, me dirigí a todos los demás para pronunciar este ultimo nombre, el cual me impacto luego de haberlo pronunciado.
—Brandon Colin —Dije sin pensar y luego me quede pensando un momento.
Ese nombre hizo eco en mi mente durante mucho tiempo, todos se quedaron muy sorprendidos, su nombre claramente no era de acá. Mi mente seguía divagando y pensando que en realidad, Brandon no era más que una persona que yo conocía muy bien. Un Brandon llego a mi vida cuando tenia diez años, uno que ha estado en mi mente por años y quien me abandono a los quince.
No quería hacerme la idea de que era el, podía ser solo alguien con un nombre igual. El me dijo que no me amaba y que debía olvidarme de el, recuerdo que me dijo que por ser pobre no significaba que no podía ser exigente y que yo no era su tipo. No veo una razón por la que quiera volver y pelear por mi mano, el trono no es una razón o sino habría salido conmigo hace años.
—Los que fueron elegidos quédense y los demás váyanse —Espete sin mas y la mayoría de los chicos dejaron el palacio de inmediato.
Mire a cada uno de ellos y pude vislumbrar entre todos ellos a Brandon. No me confundí después de todo, ni tampoco cometí un error, claramente era el. podía ver su rostro y darme cuenta que era el mismo chico de hace tres años, se veía mas adulto, ya no era el niño de quince años que recuerdo, pero eso no significa que olvide todo lo que paso.
—Las sirvientas los acompañaran a sus habitaciones, prepárense porque la primer prueba de esta competencia, será la cena con la familia real. Deben recordar que la primera impresión es la mas importante —Termine de decir y deje rápidamente la sala dirigiéndome a mi habitación.
¿Cómo podía ser? Creía que finalmente lo había superado y regresa, ¿Por qué regresa? Me dijo que no sentía nada por mi y que yo sola me había hecho una película romántica sin fundamentos, ¿Qué hace acá entonces? Viene a fastidiarme la paciencia. Me molestaba que estuviera acá, el sabia los sentimientos que tenia por el y rompió mi corazón sin piedad, no tiene derecho a estar acá. Voy a hacer que se arrepienta de haberme lastimado.
“El que la hace riendo, llorando la paga”
Así es como dice el dicho, no me importa que hace acá ni que trama, pero voy a hacer que se arrepienta de haberme lastimado y luego tal vez, le de una oportunidad de redimirse, pero primero debe sentirse muy mal por lo que me hizo. Yo la pase muy mal, no es justo que el obtenga rápido lo que desea. Ya sea a mi o la corona, no lo dejare obtenerlo fácilmente, tendrá que dar mas batalla que los demás. Ellos al menos hoy darán una nueva impresión, en cambio el ya me dio una mala impresión en el pasado.