Los meses se fueron desvaneciendo bastante rápido y ya se acercaba la noche en que oficialmente debía elegir a mi futuro esposo. Alex permaneció en prisión todos estos meses y todavía no se ha celebrado un juicio y realmente no me encuentro con ganas de algo así, solo tengo que preocuparme por lo importante; elegir esposo. Mis padres escucharon la explicación de Alex y no creyeron que fuera necesario hacer un juicio, lo dejaron ahí porque me negué a liberarlo. —Princesa, ¿Me oye? —Pregunto Lucas y yo me salí rápidamente de mi ensimismamiento. —Lo siento Lucas, estoy algo distraída —Admití apenada y este me sonrío. —¿Es por la elección de esta noche? —Pregunto y yo asentí con la cabeza— ¿Has elegido algún candidato? —Volvió a preguntar y negué con la cabeza. —La verdad es q

