Mientras Rocío continuaba abrazando a Estela, Enrique se acercó desde el fondo del set, notando la tensa escena con cierto desconcierto. Al ver a su hermana entre los brazos de Rocío, se apresuró a intervenir. —Rocío… ¿Tú aquí? ¿No se supone que tenías trabajo? —preguntó, extrañado. Rocío no respondió de inmediato. Soltó a Estela con cuidado y, sin previo aviso, le propinó una cachetada a Enrique. El golpe no resonó dado que la música desviaba del interés a los presentes. —¿Cómo pudiste permitir que esto pasara? ¡Mira cómo está mi niña! —le recriminó Rocío, con el rostro encendido de ira. Enrique, aún sorprendido por la bofetada, abrió la boca para responder, pero Victoria intervino antes de que pudiera decir algo. —Fue mi culpa, señorita. —Victoria dio un paso al frente, su voz tembl

