-¡¡cómo que la perdieron de vista!!- Rossi impactaba su puño en la mesa, la madera crujió un poco. -lo lamentamos señor- sus hombres bajaban la mirada. -¡¡y por qué mi hija no está en casa!!- Tamara aun no daba señales, luego que Steven le dijera que Tamara se había ido con un hombre el enojo de Rossi creció mas y a eso sumado que el atentado en contra Caruso falló. -aun estamos buscando a la señorita Tamara- -¡¡son unos inútiles!!- -al parecer tus hombres son unos buenos para nada- Stella bebía una copa de champaña. Rossi la observaba desde lejos. -fuera todo el mundo- ambos se quedaron solos. Rossi se sentó en su silla. Sus hijas eran un dolor de cabeza y Caruso era un dolor en los huevos. -vete de aquí Stella, no estoy de humor para nada- la mujer se levantó de su asient

