Enjuago su taza, exprimo la esponja y me quito el jabón de las manos. Me seco rápidamente las manos con el paño de cocina, me humedezco los labios y entro en la cocina para pararme frente a él. Me acerco a la mesa y me giro para sentarme a su lado, pero me quedo sin aliento cuando me agarra la muñeca y me atrae hacia él. Casi me caigo sobre él, pero me sujeta por la cintura para estabilizarme. Me quedo sin aliento mientras lo miro a la cara, y mis manos se posan en sus hombros en busca de apoyo. "Súbete a horcajadas sobre mí, rayito de sol", gime suavemente, apretando su agarre en mis caderas. Me muerdo el labio inferior y levanto con cuidado la pierna derecha para sentarme a horcajadas sobre su regazo. Gimo y tiemblo cuando apoyo mi coño, ya empapado, sobre su grueso pene. Aprieto los d

