Él la abofeteó otra vez y agarró su muñeca, sosteniéndola hacia abajo y lejos de su clítoris tembloroso mientras ella arqueaba la espalda y gruñía por el esfuerzo de contenerse, sus caderas se sacudían tan fuerte que hacían que su trasero se sacudiera. Justo cuando sentía que el orgasmo se alejaba, él le metió la mano con fuerza entre las piernas y le dio una palmada directa en el coño. Ella emitió un hipo y se tensó, gimiendo, mientras luchaba por no correrse. Él chasqueó la lengua detrás de ella mientras ella se retorcía y gemía. "Supongo que tendré que hacer todo el trabajo yo solo", suspiró con fingida exasperación. ¡Dios mío, era un actor increíble! "Con las manos en la espalda". Ella obedeció al instante, agarrando sus propias muñecas e inclinándose un poco más, sus pechos presio

