Interrumpo el beso para respirar, inclino la cabeza para ofrecerle mi cuello y gimo cuando él accede. Siento su mano hundirse en mi cabello para sostener el peso de mi cabeza en esta nueva posición y luego su lengua recorre desde la clavícula hasta el lóbulo de la oreja. "Este ha sido el momento más feliz que he vivido en años, Shayenne..." susurra un segundo antes de llevar mi lóbulo de la oreja a su boca y succionarlo. Sonríe contra mi piel cuando gimo y me estremezco bajo él. "Eres toda una mujer..." gime mientras, una vez más, se retira de mi estrechez. "No puedo esperar a descubrir más sobre la mujer que eres... la que serás sin que tu madre te esté frenando." "¡Oh, Charleston, te amo tanto!", grito cuando me muerde suavemente el cuello. Lo abrazo con más fuerza, mis brazos aprisiona

