Jackson suspiró. "No hay necesidad de insultar, jovencita", dijo con voz severa de padre. Su tono hizo que la v****a de su hija se estremeciera de calor. "Que a una mujer le guste mucho el sexo no la convierte en mala persona". "Sí, está bien, papi, ya lo sé. No quiero decir que una zorra sea mala persona. Solo es una zorra", terminó con una risita. "Pero también le está siendo infiel a su marido". —Pues no exactamente. —Cuando Gina miró con curiosidad a su padre, él continuó explicando cómo a Sandy le gustaba ser una esposa ardiente. Y Ron, su marido, se enteraba de todos los detalles más íntimos de sus aventuras cuando ella volvía con él y le dejaba las sobras en su coño lleno de semen. No entró en muchos detalles, pero sí en los suficientes para que su hija se hiciera una idea general

