Ella se situaba en el espacio entre Belle y yo, se inclinaba y tomaba mi polla, sintiendo su circunferencia, acariciándola hasta ponerla rígida. "¿Te sientes bien, Phil?" susurraba. Le haría un gesto a Rhea y le pellizcaría suavemente el muslo para indicarle que continuara. "¿Quieres que te la chupe, verdad?", decía, seductora como una zorra. "Pero tengo que callarme. Tenemos compañía. No puedo ponerme en modo Dyson. Eso sí, no gruñes demasiado fuerte, cariño... cuando te haga explotar". Colocaría mi mano detrás del cuello de Rhea, bajando su cabeza hasta que envolviera mi polla con esos labios rubí. La guiaría a lo largo de mi longitud hasta que mi punta le hiciera cosquillas en la úvula. ¡Claro que sí! Me chuparía como una asesina. Sigilosa. Silenciosa. Tan buena manejando la succió

