Suspiro, pero levanto la vista y lo miro a los ojos. "Pero lo haremos de nuevo, ¿verdad?" Él sonríe, mientras sus pulgares acarician mis mejillas. "Lo haremos. Sí." "¿Lo prometes?", pregunto en voz baja, con los ojos muy abiertos. Se ríe suavemente. "Lo prometo. Vamos." Asiento con la cabeza, me hago a un lado y le tomo la mano mientras me guía hacia las escaleras. /////// Hoy cumplo 18 años y tuve la suerte de conseguir justo lo que quería: que mi papi detective me quitara la virginidad con su enorme polla y me hiciera sentir de maravilla. Incluso ahora, se me eriza la piel al pensar en lo fuerte que me folló, en lo profundo que se corrió dentro de mi coño necesitado y en lo fantástico que fue convertirme en una mujer de verdad. "Sol, para ya." Miro a mi papá, que está al volante

