"Este es un lugar muy elegante y quiero compartirlo contigo", confiesa con una sonrisa mientras me acaricia la mejilla derecha con la mano izquierda. "Nunca imaginé que nuestra relación llegaría tan lejos, pero nunca he sido tan feliz. Ahora que hemos dado este paso, me gustaría dar el siguiente contigo. Nadie sabe de este lugar, Shayenne. Ni siquiera tu madre...", advierte, mientras observa a un aparcacoches al salir del ascensor. "No puedes contárselo a nadie y no tenemos que volver si no te gusta, pero quiero compartirlo contigo". Ni siquiera mi madre. Soy la única mujer que ha traído aquí. Su única mujer. —Vale, D-- —empiezo, pero me corrijo y le sonrío—. Vale, Charleston —corrijo mientras el aparcacoches abre mi puerta. Miro al joven que me la abre, con la mano extendida hacia mí,

