-Vale, campeón. Empecemos por las bases. Tus huevos... son más colgantes, más... democráticos. Los de tu padre estaban siempre en huelga, recogidos, como si temieran una crisis económica. La tuya, la base de tu pene, es más robusta, tiene más... autoridad. La suya era más como la fundación de una caseta de perros. Luego, el cuerpo... el tuyo tiene esas venas, esas autopistas de sangre que lo recorren, es como una geografía emocionante. El suyo era una llanura aburrida, una autovía sin curvas. Y luego está la estrella invitada: el prepucio. Tu padre no, era un modelo básico, sin extras, salido ya de fábrica. Tú... tú tienes un convertible con el techo que se sube y baja, una sorpresa en cada empujón. Y la cabeza... la tuya es más gorda, más exuberante, como un fruto maduro. La suya era... c

