CAPÍTULO 12:

2131 Words

El fin de semana no fue la gran cosa, llegué a mi casa gracias a la madre de Baemin que fue amable de traernos. En el camino ella me comentaba que su restaurante estaba próximo a abrir y con ello esperaba que mis padres —junto conmigo, claro— pudiésemos visitar el establecimiento, por otra parte Baemin se limitaba a observar por la ventana del asiento copiloto la vista blanca que inundaba las calles se Seúl, sin decir nada pero algo me decía que en su mente decía mucho. Al llegar a casa como de costumbres mis padres no se encontraron, sino hasta de noche que fue donde me recibieron con los brazos abiertos. El sábado y domingo la pasamos en familia, algo nuevo y muy raro, pero confortante. —Hyung—. La voz de un chiquillo conocido me quitó la atención de un libro que leía, "El amor líquido

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD