Mi corazón se atraganta en mi pecho. Por más enojado que siga estando con David, es mi hermano. —¿Qué ha pasado? El cuchillo de Amy cae sobre la encimera y se gira para mirarme. Debe haber escuchado la preocupación en mi voz, porque ahora está escrita en su rostro. La sujeto por la cintura, acercándola a mí, y ella entiende que debe rodearme con los brazos. —Joder. Ni siquiera sé por dónde empezar —dice Mike, y su voz tiembla de verdad. Mi garganta se cierra y mis ojos se entrecierran. —Dímelo —ordeno. —Se fue de juegos anoche. De casino en casino, golpeando a todas las familias importantes y causando un alboroto. Gastó millones. Rompió cosas. Enfureció a todos. Y ahora… Si tengo que identificar el cadáver de mi hermano… —Mike —mi voz suena tan áspera que se convierte en un gru

