Me quedo mirando la pantalla, las palabras revolviéndome el estómago mientras las observo. Todo ha sido una mentira… Un sonido roto escapa de mis labios y me cubro la boca con la mano. Él no puede oírme, porque necesito tiempo para pensar. Intento desbloquear el teléfono y ver los otros mensajes, pero, por supuesto, no sé el código. —Zoey —llama Grayson—. Tu capuchino se está enfriando. Levanto la barbilla de golpe. Viví una mentira durante años, pero con Grayson estoy tan expuesta que con solo mirarme a la cara sabrá que algo va mal. Aunque, pensándolo bien, no sé cómo podríamos evitar esto. Me hizo promesas. Sollozo contra mi mano, las rodillas me fallan y me dejo caer sobre la cama. La misma en la que acabo de perder mi virginidad. Mis uñas se clavan en mi rostro mientras aprie

