Bala En El Pecho

1388 Words

Dejo el vaso y me paso una mano por la mandíbula. —Echaremos un vistazo a la propiedad. Veremos qué tamaño tiene, qué instalaciones posee. Apostaría a que, si le ofreciéramos un terreno más grande con más comodidades en otro lugar, aceptaría el trato. Los ojos de Clovis se iluminan. —Estoy de acuerdo —retumba Henry—. Cuanto antes, mejor. Nos vendría bien tener algunos problemas menos. Desde luego que sí. Cuelgo con Henry y cojo el vaso, apurando el contenido. —¿A primera hora de mañana? —pregunto, deseando nada más que la dicha de mi apartamento silencioso y la comodidad de mi cama. Clovis niega con la cabeza. —No voy a dormir esta noche. Creo que iré ahora. —No puedes presentarte en casa de una mujer a la una de la mañana sin acabar en una celda. —Solo quiero dar una vuelta por

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD