La decisión estaba tomada, sin embargo, sin así Andrew había dejado pasar varios días para reflexionar. Tenía muchas formas de investigar a Bridget sin que ella o su familia se diera cuenta. Andrew con una expresión consternada, por la decisión que acababa de tomar y lo que significaba para el, tomó el teléfono, marcando el número de su asistente personal. Solo a el le podía confiar esa tarea debido a que no deseaba que su madre se enterara de lo que planeaba hacer. Cuando la llamada se conecto, y un tono frío y calculado se denoto en su voz, a pesar de la tormenta interna que lo carcomía. —Necesito que te encargues de algo —dijo, con la voz controlada pero tensa—. Quiero que investigues a Bridget Harrison. Quiero saber con quién ha estado y qué ha estado haciendo desde nuestro di

