El fin de semana había llegado con rapidez. Bridget no entendía porqué Dylan no se había comunicado con ella a pesar de que le había pedido a través de su amigo que lo hiciera. Hoy no tuvo que ir a la oficina. Dejó a su asistente a cargo, ya que se sentía extremadamente cansada. En este momento se encontraba tirada en la cama, completamente sola. Emily se había marchado de viaje y no estaba segura cuando volvería. Bridget miró por décima vez la pantalla de su teléfono. Tenía la absurda esperanza de que Dylan la llamara para así no tener que cargar con la responsabilidad de hacerlo. Estaba siendo cobarde. Bridget se incorporó con un poco de trabajo, y quedó sentada sobre la cama. Con el teléfono entre sus manos, lo estuvo observando por largos minutos. Necesitaba hablar con Dylan

