Dylan se acomodó en el taburete del bar, lanzando una mirada aburrida hacia su amigo de toda la vida, Brandon, que se encontraba sentado a su lado, bebiendo sin descanso. Brandon había insistido en que se reunieran esa noche, pero hasta el momento no había explicado el motivo detrás de la urgencia. Dylan aceptó la invitación, no solo porque era su mejor amigo, sino también porque ahora era su cuñado, y mantener una buena relación entre ambos era importante, especialmente ahora que sería padre junto a Bridget. Le dio un sorbo a su cerveza, esperando a que Brandon decidiera hablar. Ya llevaba un buen rato observándolo beber, y aunque Dylan sabía que su amigo tenía buen aguante, no pudo evitar notar la cantidad de vasos vacíos acumulándose frente a él. Era la primera vez que veía a su a

