Un mes había pasado desde la boda de Brandon y Emily. Un mes en dónde, la convivencia entre Bridget y Dylan se había vuelto idílica. El embarazo había avanzado de tal manera que la chica apenas podía ver sus pies. Sin embargo, no se quejaba de eso, ya que Dylan hacia todo lo posible para que ella estuviera cómoda. Bridget se miró al espejo, alisando con cuidado su vestido. A pesar de estar a solo unas semanas de dar a luz, seguía manteniendo su elegancia innata. Estaba demás decir que Bridget lucía hermosa. El embarazo la hacía resplandecer. Esta se puso de lado, sin dejar de observarse en el espejo. Era difícil ocultar su vientre abultado a estas alturas, pero la elección de su ropa siempre la hacía sentir cómoda. Aun así, su embarazo ya no era algo que pudiera disimular, ni m

