Bridget se quedó de pie, con las manos en la cintura, mirando a su amiga Emily con una mezcla de exasperación y curiosidad. Aún no podía creer lo que acababa de ver, y menos aún que su hermano Brandon hubiera intentado escabullirse frente a sus ojos. Nunca se imagino que estaría envuelta en una situación tan divertida. Que Brandon hubiera terminado por una razón u otra con su amiga solo despertaba su interés por saber. —¿Hay algo que quieras contarme, Emily? —preguntó Bridget, alzando una ceja mientras su mirada se clavaba en su amiga. Aprovecharía este momento para hacerle información a su amiga, y así también podría contarle las cosas que habían sucedido en su vida y que no había tenido tiempo para contarle. Emily, que estaba medio adormilada y con el cabello enmarañado, parpadeó

