Dylan entrelazó sus dedos con los de ella una vez más y abrió la puerta de la casa. Bridget sintió que su corazón latía con fuerza mientras cruzaba el umbral. El interior de la casa era acogedor, con muebles elegantes pero sencillos, y toques personales que claramente mostraban el estilo de Dylan. —He intentado hacer que todo sea lo más cómodo posible —dijo Dylan mientras recorrían el salón principal—. Y, por supuesto, todo está adaptado para cuando llegue nuestro pequeño. Dylan sostuvo la mano de Bridget y la dirigió escaleras arriba, hacia donde se encontraban las habitaciones. Primero le mostró la que estaba destina a ser la del bebé, está no tiene ninguna decoración, debido a que Dylan aún no sabía del genero del bebé cuando comenzó su búsqueda de la casa perfecta. Aún así Brid

