Bridget se detuvo de inmediato, sobresaltada por la familiar voz que no esperaba oír. Su cuerpo se tensó, y por un momento parecía dudar si debía continuar caminando o enfrentarse a lo que se avecinaba. Lentamente, se dio la vuelta, con una expresión de sorpresa y algo de temor en sus ojos. —Andrew… —murmuró, claramente incómoda mientras lo miraba—¿Qué haces aquí? Andrew no respondió de inmediato. Su mirada estaba fija en su estómago, y aunque intentaba articular las palabras, le resultaba difícil controlar la mezcla de emociones que lo invadía. —¿Estás… embarazada? —preguntó finalmente, su tono lleno de incredulidad, pero también de una tensión palpable. Bridget tragó saliva, sintiendo el peso de la situación. Sabía que no podía escapar de esto ahora. Bridget apretó los labios, baja

