Marcos
Todo ha salido mejor de lo que esperaba, la muy estúpida ha caído muy fácil en mi trampa, deseo que pase todo rápido y no tener que fingir sentir algo que no sea asco y odio hacia su persona.
Necesito saber quién la golpeó, yo no me trague eso de que le robaron, ¿Pero quién será el responsable? ¿Estará metida en algo ilegal? No es que me importe, pero debo saberlo todo así no me toman por sorpresa.
Hace más de una semana que somos oficialmente novios, no voy a negar que sabe follar, pero nada de otro mundo. Es hermosa, siempre se lleva las miradas de los hombres e incluso las de las mujeres cargadas de envidia, pero eso no parece importarle.
Ella parece una buena persona, lástima que sea hija de ese hijo de perra.
Llevo por segunda vez en el día el vaso de whisky a mi boca, le doy un largo trago y siento como este quema mi estómago.
-¿Estás de coña? Apenas son las 10 de la mañana y ya estás tomando.- dice el Insufrible de Guillermo, es el único que conoce sobre mi venganza, aparte de ser mi mejor amigo es mi jefe de seguridad, mi mano derecha.
-Cierra la boca, ¿Averiguaste lo que te pedí?- pregunto ignorando su regañó.
-Sí, y la Señorita Montenegro no ha denunciado el robo. Además, ese día que según ella sucedió el asalto llegó a su casa temprano y no salió hasta el otro día.- explica dejándome más confundido de lo que estoy, ¿Si no le robaron que sucedió?
-Deja ese tema así, no me interesa. Solo que yo quiero ser quien la lastime y no permitiré que nadie se meta en mi camino.- digo indiferente.
-Lo que tú digas, solo trata de que no te salga al revés el plan.- lo miro sin entender, por lo que vuelve a hablar.-No te vayas a enamorar o sufrirás.- dice con seguridad, esto solo provoca que ría a carcajadas, ¿En serio me cree tan estúpido? , Obviamente no caeré en esa idiotez, no creo en el amor ni en ninguna de esas ridiculeces.
-Yo no me enamoró, no tengo corazón creí que ya lo tenías claro.- digo poniéndome serio. Solo he amado a mi madre, y la perdí por mi cobardía.
-Solo no digas que no te lo advertí.- dice saliendo de la oficina.
Mi madre llora todas las noches mientras se acurrucan en su cama, sé que soy un niño pero me doy cuenta de que está más delgada y sus ojitos se ven tristes. Solo sé que siempre que viene el amigo de mi padre ella se altera, ese hombre la mira de una forma que me asusta. Me obliga a encerrarme en mi cuarto, ya que mi padre se junta a tomar con sus amigos, ellos se ven malos y mamá dice que son peligrosos. Papá, tampoco es bueno cuando está en casa nos pega mí y a mí mama, y nos dice que arruinamos su vida.
Me encuentro en mi habitación, pero no puedo estar tranquilo cuando escucho los gritos desgarradores de mi madre, y sin importarme el castigo que me dará por salir me acerco hasta la puerta y la abro despacio, camino lento buscando de dónde provienen los gritos. Sigo caminando hasta llegar a la habitación de mis padres, abro la puerta y ahí veo a mamá que pelea con ese hombre malo y con papá, los dos se encuentran arriba de mamá, están desnudos y la están lastimando mientras ella intenta defenderse. Yo no sé qué hacer así que comienzo a gritar haciendo que mi madre me mire horrorizada, al mismo tiempo que mi papá se acerca a mí.
-No, no por favor a él no le hagas nada.- súplica mi mami llorando. Él no le hace caso y se acerca a mí, trato de escapar pero me agarra del cabello y me lanza contra la pared, seguidamente comienza a golpear mi pequeño cuerpo.
Esa no fue la última paliza que recibí de ese hombre, con tan solo 5 años vi como abusaban de mi madre, en ese entonces no sabía muy bien lo que sucedía. Pero cuando me di cuenta era demasiado tarde, mi madre se encontraba tres metros bajo tierra, y yo en coma por más de dos meses. ¿Cómo nadie de sus amigos o familiares no lo vieron?, Siempre me preguntaba, y de grande supe las responsabilidades, claro que lo sabían pero no les importo una mierda.
El amigo del bastardo que dono mi esperma, es Alfonso Montenegro, ambos son los seres más crueles y repugnantes que existen en este maldito mundo lleno de ratas.
Es verdad que soy igual que ellos, pero soy lo que soy gracias a lo que nos hicieron.
Marcelo de la Fuente fue condenado a 5 malditos años, ¿Acaso eso me regresaría a mi madre? La respuesta es no, tenía planeado acabar con el cuándo creciera, pero el miserable fue asesinado en la cárcel. Alfonso en ese entonces tenía más poder, y sobornando logro quedar libre, pero a él si lo destruiría con su adorada hija.
Luciana quería ir al cine, y la verdad no me queda de otra si la quiero completamente a mi Merced, necesito que confíe en mí, para poder entrar en su casa y encontrar pruebas que me ayuden a acabar con los Montenegro.
Me visto casual, en ese espejo solo puedo ver a un hombre hundido en el odio y la tristeza, uno que jamás podrá ser feliz, que sabe su vida acabará el día que logré vengarse.
Agarro mi móvil, y tengo una llamada perdida de esa niñita, me estresa lo pesada que puede llegar a ser, le mando un mensaje haciéndole saber que llegaré en unos minutos. Por alguna razón, no quiere que su padre sepa de nuestra relación, estaba muy equivocada si piensa que hará lo que quiera, mi objetivo es que él lo sepa. Así que en unos días haré que toda España se entere de la nueva primicia, seremos la pareja modelo y así todo será más creíble a la hora de declararle mi amor y pedirle que se case conmigo.
Me dirijo a mi auto, me subo y comienzo a manejar por la carretera, mi celular suena así que lo tomo, pero al ver que se trata de esa mujer lo pongo en silencio y continúo el camino.
Habíamos quedado en vernos una cuadra antes de su casa, así que estaciono para esperarla, después de unos diez minutos al fin se digna a aparecer. Respiro hondo, pongo mi mejor sonrisa falsa y bajo del vehículo para saludarla.
-Te estuve marcando.-es lo primero que dice al verme. No la puedes mandar a la mierda-me digo mentalmente.
-Lo lamento Diosa, pero estaba haciendo unas cosas.- digo dándole un beso en sus suaves labios.
-Lo entiendo, yo soné como una controladora.- dice riendo, haciéndome reír sin poder evitarlo.
-Pues sí que has sonado como una. Y no sabes cómo me la has puesto al verte así, digo viendo su escote que no deja nada a la imaginación. La acerco a mí, apretando con una de mis manos su nalga haciendo que está emita un gemido, sonrió con arrogancia y está se separa de mí.
-¿Nos vamos?- pregunta tratando de verse tranquila, solo asiento al mismo tiempo que abro la puerta del auto y le ayudo a subir, una vez listos manejo hasta el cine. Ella habla todo el camino mientras yo finjo escucharla.
Una vez llegamos compramos la entrada, ella compró unas palomitas, a mí no me gusta esa cosa así que no he comprado nada. Nos mantenemos en silencio mirando la película, por un lado me da lástima que ella tenga que pagar por los errores de su padre, pero luego recuerdo que yo pagué por culpa del suyo, y debo controlarme para no querer lastimarla como él lo hizo con mi madre. Dejo de lado mis pensamientos cuando siento que apoya su cabeza en mi pecho, la miro irritado, pero esta ni siquiera se da cuenta ya que está muy concentrada viendo la película.
Quiero acabar con esto antes de que yo termine mal.
Buenas, ¿Cómo están?
Espero que hayan disfrutado del capítulo, y i es así déjenlo en los comentarios. Estos capítulos son un poco cortos y tranquilos, porque a partir de 10 más o menos empieza la venganza.
No leemos el viernes.
Estefanía…. Saludos.