Fueron a la discoteca del hotel y los muchachos casi se infartan. Había muchas chicas de otros colegios, que en lugar de ropa, estaban tapando su busto con pintura. Sebastián ya se estaba arrepintiendo de sus planes y le estaba haciendo señas a Charly de hacer alguna juntada especial con esas chicas, pero de repente vio a Loana, que vestida, era mucho más sexi que cualquiera de las otras chicas con pintura sobre sus pechos. Tenía una minifalda ajustada, roja, de una tela engomada, con una micro remera tan corta que dejaba adivinar la parte baja de sus pechos. -Profe, nunca bailaste conmigo. Se animó por fin a decir Loana, invitándolo a bailar. -Es verdad muñeca, vení, vamos. La música era movida, ella se puso de espaldas a él y se movía como una bailarina a las cuales, Sebastián, es

